Hoy en día vivimos en un mundo totalmente digitalizado. A lo
largo de todo este tiempo se ha producido una brecha digital. Anteriormente
esta brecha digital era entendida como la diferenciación entre los que tenían
acceso a Internet y los que no. Ahora, esta brecha hace referencia a la
diferenciación entre los que saben programar y los que no.
En lo que se refiere a educación un objetivo planteado para
mejorar el futuro sería enseñar a programar que conlleva enseñar a pensar.
Se contempla la posibilidad de incluir en el currículo
básico la programación como contenido obligatorio. De hecho, en Inglaterra en
el 2014 ya se estableció así para que los niños entre 6 y 16 años aprendan a
programar. Los argumentos que se consideran principales para incluir la
programación en la escuela, son los siguientes:
è
Enseñar a codificar para atraer desarrollo
económico y de empleo
è
Saber programar incrementará el crecimiento
personal
è
La programación es una herramienta democrática
que conlleva equidad, pues todos pueden aprenderla.
La programación, debe ser la nueva lengua extranjera que
todo el mundo debería aprender, ya que programar será crucial en el futuro, y
que cuanto antes asuman un nivel básico sobre programación, será mejor para su
futuro, ya que este nuevo lenguaje, acelera el desarrollo del niño, estimula su
creatividad y desarrolla la confianza.
La programación requiere un pensamiento computacional y esto
requiere de múltiples habilidades. Es necesario aprender a analizar problemas,
descomponerlos y buscar soluciones compatibles. El proceso en sí, exige una
capacidad analítica y de abstracción importante, además otra ventaja es que
este análisis puede extenderse a otras disciplinas. Pero hay que evitar que la
enseñanza de la programación tenga el mismo desenlace que la enseñanza de la
ortografía y gramática: alumnos que te pueden recitar las reglas, pero no
expresarlas por escrito.
Usamos algoritmos para resolver problemas cotidianos, lo que
conlleva desarrollar la habilidad de identificarlos (metacognición), esto
también guarda relación con la educación ya que muchos alumnos no llegan a
desarrollar su potencial completamente porque utilizan incorrectamente o no
saben usar sus propios recursos mentales.
La programación, requiere más exigencias de las que se
pueden encontrar en el resto de asignaturas. Además, cabe destacar que la programación
y la creatividad van unidas y se desarrollaran según el tipo de programa que se
escoja.
Ya que no se sabe ciertamente cuando el gobierno encargado de
la educación introducirá los contenidos para la adquisición de conocimientos de
programación, los alumnos que quieran adquirir estos conocimientos, deberán
hacerlo por su propia cuenta o mediante actividades propuestas por el profesor,
aunque estás no estén dentro del currículo escolar básico, y aprender a
programar mediante Scratch, algo que les puede motivar porque se encuentra
dentro del su vida cotidiana. El programa citado, Scratch, es una herramienta con la que
se aprende fácilmente a programar y con la cual cualquier persona puede plasmar
sus ideas y hacerlas realidad.
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